viernes 11 de septiembre de 2009

Un por qué del arte

"Recuerdo el día en que sepultaron en la fría tierra a mi amigo Toivo Kuula. Unos soldados Jäger le dispararon en la cabeza y murió unas semanas después. En el entierro reflexioné sobre la infinita desdicha del destino del artista. Tanto trabajo, talento y valentía para que luego te olviden: es la suerte del artista. Mi amigo Lagerborg defiende las teorías de Freud, según el cual el artista utiliza el arte como una vía de escape de la neurosis. La creatividad ofrece una compensación por la ineptitud del artista para vivir plenamente la vida. Bueno, no es sino un desarrollo de la opinión de Wagner. Wagner sostenía que si gozásemos la vida a fondo no necesitaríamos el arte. A mi entender, lo entienden al revés. No niego, por supuesto, que el artista tiene muchos aspectos neuróticos. ¿Cómo podría negarlo alguien como yo, precisamente? Sin duda soy un neurótico y confrecuencia infeliz, pero esto es en gran medida consecuencia de ser un artista, y no la causa. Cuando aspiramos tan alto y tan a menudo volamos tan bajo, ¿cómo no va a producir neurosis? No somos revisores de tranvía que sólo buscan agujerear billetes y anunciar bien las paradas. Además, mi réplica a Wagner es sencilla: ¿cómo una vida plena puede no incluir uno de sus placeres más nobles, como es la apreciación del arte?"

Julian Barnes, "El silencio", en La mesa limón

[Imagen: Mundo, Tulio Pericoli]

7 comentarios:

Perla del Turia dijo...

Yo siempre he sido muy freudiana y me uno a lo de de que el arte sea una vía de escape. En fin, llámalo arte o delirios de grandeza, pero sublimar aunque sea haciendo punto de cruz siempre la relaja a una de sus obsesiones...

Jorge molinera dijo...

Interesante reflexión, me guardas sitio para la próxima?..;-)

marimoko dijo...

El problema, es que el arte es un concepto tan subjetivo, y que forma parte en gran medida de la propia vida del artista, por lo tanto difícil que el arte sea lo que le haga de via de escape de su propia vida... que el arte sea causa por la incapacidad de vivir la vida plenamente, otro concepto demasiado subjetivo.. vivir plenamente.. ains... esto es demasiado filosófico para un lunes... lo meditaré mejor un miércoles.

Madame Tafetán dijo...

Perla: tiene que ser una forma de escapar, porque si todo fuera lo de todos los días sería horrible. Hacer algo por uno mismo, con las manos, que te saque de esa rutina, es una de las cosas más gratificantes

Molinera: para cuantas reflexiones surjan, sin problema :D

Marimoko: Jajajaja, sí, para un lunes es un poco durillo. De todas formas, la subjetividad está mucho más presente en nuestras vidas de lo que nos quieren hacer pensar

Zeberio Zato dijo...

Algo de eso habrá, no? El arte sirve para volar a historias que de otra manera nunca vivirías. Estoy de acuerdo en que, si estamos plenamente satisfechos de nuestra vida no nos hace falta el arte. De todas maneras, es posible estar plenamente satisfechos de nuestra propia vida, o es más fácil ayudarse del arte para acercarse un poquito más a la felicidad?

Zeberio Zato dijo...

Qué susto, había escrito arte con hache, como el subjuntivo de hartar! Será esta errata un reflejo de mi hastiada vida?

Madame Tafetán dijo...

Pero si estuviéramos satisfechos no evolucionaríamos y no sé si con el arte es más fácil pero pensar en una vida sin él me horroriza
(casi me ha dado algo con lo de la hache. No me hables de hastío y hartazgo que llevo casi encerrada en casa desde que volví de la playa por estudiar y estoy peor que un león enjaulado)

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